Mensaje a los hombres. Pino Ojeda

El poema que nos disponemos a comentar es “Mensaje a los hombres”, perteneciente al libro Como fruto en el árbol escrito por la poetisa Pino Ojeda en 1954 ( Teror 1916 – Las Palmas de Gran Canaria 2002).

Pino Ojeda nace en el seno de una familia humilde que a los pocos años se traslada a vivir a la Capital. Allí va al colegio donde recibe una educación muy básica. En 1930 fallece su padre y conoce a su futuro marido, Domingo Doreste que se incorpora al frente a luchar en la  Guerra Civil Española  donde encontrará la muerte.

Como consecuencia de ello sufre una depresión que supera gracias a los estudios.

Así, la poesía se convierte para Pino Ojeda en una forma de vida, una manera de entender sus experiencias, los cambios, la eventualidad del presente y también como modo de conciliar lo real con lo ideal, la transitoriedad de cada instante y la visión de lo permanente.

Publica entonces sus primeros poemas en periódicos o revistas literarias como: ‘Mensaje’, ‘Mujeres en la isla’ o ‘Gánigo’ y es en estos inicios que escribe bajo la influencia literaria de la Generación del 27.

Sus principales referentes son Vicente Aleixandre, Pedro Salinas y Gerardo Diego.

En 1947 publica su primer libro Niebla de sueño y en 1951 escribe la obra de teatro El río no vuelve atrás.

Fue en 1952 cuando funda la revista Alisio en la que publican Vicente Aleixandre y Juan Ramón Jiménez entre otros.

En 1953 logra el primer accésit en el premio Adonais con su poemario ‘Como el fruto en el árbol’ y en 1954 resulta finalista del premio Nadal con su novela con ‘el paraíso al fondo’ que no sería publicada hasta 2017.  De este mismo año datan dos obras de teatro como ‘El hombre que se quedó en la guerra’ y ‘El gran cobarde’.

En 1956 recibe el premio Tomás Morales por ‘La piedra sobre la colina’.

En 1971 escribe ‘El derrumbado silencio que también sería publicado’ en 2017.

En 1993 publica ‘el salmo del rocío’ y en 2007 se publica el poemario ‘Árbol del espacio’.

En el año 2018, el Día de las Letras Canarias fue dedicado a Pino Ojeda.

Los ejes temáticos en sus obras son los sueños, el amor y el sentido de la vida y  la presencia de la naturaleza porque en ella se encuentran todas las bondades a las que el ser humano debe aspirar para mejorar.

Este poema en concreto pertenece al género lírico y está escrito en verso. En él,  la poetisa afianza su trayectoria poética y se centra en la búsqueda de identidad y para ello se acerca  a la naturaleza porque siente que en ella encontraría la bondad y la perfección.

Es un poema didáctico cuya intensión es la de dar un consejo a los  hombres para que sean felices.

El tema en Mensaje a los hombres es la naturaleza, que cobra especial relevancia porque solo en ella el hombre se encontraría en estado puro, en paz consigo mismo y hallaría en ella todas las bondades a las que el ser humano debe aspirar para mejorar.

La poetisa insta a los hombres a que cuando se acerquen a la naturaleza lo hagan dejando atrás las preocupaciones, que lo hagan con la mirada y el gesto sencillo, olvidando el ayer para así poder recuperar el yo más íntimo y brazo amigo.

En cuanto a la estructura externa, el poema está formado por veinticuatro verso y  en él  predominan los de larga extensión métrica (se combinan versos de arte mayor y menor) y en el que la rima es libre, lo que proporciona a la autora más libertad para expresar sus reflexiones.

En lo que respecta a la estructura interna, podemos dividir el poema en tres partes: una primera que abarcaría la primera estrofa en la que la poetisa se pregunta por qué los hombres no se acercan a la naturaleza despojados de todos los problemas que les atormentan; una segunda parte que se extendería desde los versos siete al diecinueve en la que nos dice todo lo malo que debemos dejar en la ciudad cuando nos acercamos a la tierra; y la tercera parte en la que nos rebela todas las bondades de las que podríamos disfrutar en la naturaleza si siguiésemos sus consejos.

Pino Ojeda no comprende por qué los hombres cuando se acercan a la tierra o el bosque lo hacen llevando encima los problemas característicos de las ciudades y nos aconseja que los dejemos atrás y subamos a la tierra en plena libertad con cuerpo y conciencia libres porque solo así nos encontraríamos a nosotros mismos y al brazo amigo.

En este poema se nos presentan dos mundos:

Por un lado, la ciudad que identifica con polvo, ruido, fiesta y cemento gris. En ella tienen lugar todos los males: “agrias difíciles conciencias”, “dolor de sangre interminable”, “pesadillas nocturnas”, “sus agobiadas, durísimas contiendas”, “sus pobres, ligeras ansias”, “mentidas palabras”.

Y por otro lado los bosques a los que sugiere ir con “sencilla mirada”, sin preocupaciones, libres para poder encontrar al amigo, la voz perdida, su propio yo, el camino, el silencio.

Según Blanca Hernández Quintana, Pino Ojeda siente que en la naturaleza “se encuentran todas las virtudes a las que el ser humano debe aspirar para mejorar”.

La naturaleza es perfecta y solo acercándonos a ella libres y puros nos conoceremos a nosotros mismos y lograremos comunicarnos con ella.

A continuación analizaremos los aspectos morfosintácticos y podemos observar que el poema comienza con un verbo  en primera persona del singular en tiempo presente (sé) con el que Pino Ojeda deja claro desde el comienzo que se implica y expresa su opinión, lo que aporta  subjetividad; en cambio en la segunda estrofa los verbos están en tercera persona del plural en  tiempo condicional y por medio de ellos aconseja a los hombres como deben actuar.

Los sustantivos los podemos agrupar en dos partes: por un lado encontramos sustantivos negativos como “ preocupaciones, dolor, sangre, pesadillas, ruidos, polvo, contiendas, pesadillas” y por otro lado encontramos los sustantivos positivos como “hombres, tierra, bosques, brazo, voz, camino, silencio”.

Por otro lado destaca la abundante adjetivación que también se podría repartir en dos grupos: Los negativos como “agrias, difíciles, dura, cementada, gris, agobiadoras, durísimas y los positivos: sencilla, pequeñas, libres”.

Las figuras retóricas presentes en este poema son de varios tipos:

En el plano fónico:

-Aliteración del sonido  “s”  versos segundo y décimosexto.

En el plano morfosintáctico:

-Sinonimia entre “dura” y “cementada”; entre “tierra” y “bosque” y entre “pasado” y “ayer”.

-Asíndeton:  verso dieciséis.

-Paralelismo entre los versos veinte y veintiuno y entre los versos ocho y nueve

-encabalgamiento entre los versos uno y dos.

En el plano semántico:

-Personificación: “superficie gris que habla de dolor”(verso cinco); “sus pobres corazones aprendieron” (verso veintitrés); “donde la civilización se expresa” (verso cuatro).

-Símbolo: “la tierra y los bosques” que simbolizan la virtud, la bondad y la perfección y la “superficie gris “ que simboliza los males.

Pino Ojeda se funde con la naturaleza, exalta su perfección y se entrega pura para poder comunicarse con ella.

 

Mensaje a los hombres

a mis hermanos Ana Maria y Rafael

 

Yo no sé por qué los hombres, cuando caminan por la tierra y los bosques,

van rumiando silenciosos sus pequeñas, bajas preocupaciones.

Ellos deberían dejar sus agrias, difíciles conciencias,

en la primera vuelta del camino donde la civilización se expresa.

Allí sobre la dura y cementada superficie gris que habla de dolor,

de sangre interminable.

Los hombres no debieran llevarse al bosque, a la tierra,

sus pesadillas nocturnas,

sus agobiadoras, durísimas contiendas.

Ellos podrían llevar arriba la misma sencilla mirada,

el mismo sencillo gesto de los seres que van a encontrarse.

Sólo una mirada sin pasado, sin ayer, sin retorno.

¡Si los hombres se dieran cuenta de estas pequeñas cosas

y subieran a lo alto libres de ellos mismos,

libres de sus pobres, ligeras ansias!

Si ellos supieran rezar sin voces, dentro de sí, detenidamente, sin prisas.

Si ellos lograran dejar en las ciudades

—llenas de polvo, de ruidos y fiesta—

sus pobres, mentidas palabras.

Encontrarían allá arriba el brazo que les rodeara calladamente la espalda.

Encontrarían la voz que perdieron con el primer desperezo de hombres.

Encontrarían, sí, como partiendo de su propia carne,

el camino que olvidaron cuando sus pobres corazones aprendieron

a maldecir en silencio.

La casa de Bernarda Alba

      Federico García Lorca nació en Fuentevaqueros (Granada), en 1898 en el seno de una famila acomodada. Era el mayor de cinco hermanos. En 1909 se trasladó a Granada y allí empezó una fructífera formación intelectual. En 1918 publica Impresiones y Paisajes. Su primer libro en prosa.

     Ingresó en la Universidad de Granada para estudiar las carreras de Derecho y Filosofía y Letras aunque sólo acabó la primera. En 1919 se instaló en Madrid. Allí vivió en una Residencia de Estudiantes donde tuvo como compañeros a Salvador Dalí, Juan Ramón Jiménez o Buñuel.

    En 1928 escribe Romancero Gitano donde encontramos un Lorca andaluz, defensor de las costumbres populares y gitanas.

    En el verano de 1929 viaja a Nueva York  y allí trabaja como becario un año. Esta ciudad lo marcará profundamente y en 1930 escribe en poesía Poeta en Nueva York.

    También en poesía destaca Llanto por la Muerte de Ignacio Sánchez Mejías, una elegía de dolor por la muerte de su amigo el torero sevillano.

    Cuando regresa a España  en 1930 se encuentra  que la situación de  España ha cambiado mucho y cada vez son más los que apuestan por la instauración de la Segunda  República. Funda entonces la compañía teatral La Barraca.

    En teatro destaca Mariana Pineda, Bodas de Sangre, Yerma y la obra que ahora nos ocupa, La Casa de Bernarda Alba.

    En 1936, tras estallar la Guerra Civil Española. Es detenido y fusilado.

      Las tragedias rurales de Lorca suponen una conexión con el teatro del siglo de Oro: los triángulos amorosos( Pepe el Romano, Angustias y Adela ),  las canciones populares  y la importancia del honor.

    Esta obra en concreto fue la última obra dramática que escribió Lorca antes de su muerte. Dos meses más tarde de acabar la obra el poeta fue fusilado.

               CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA

    La casa de Bernarda Alba es un drama social que retrata los valores tradicionales de la sociedad rural andaluza y  sus diferencias sociales. El poeta quiere que el espectador sea consciente de este  problema.

    La mujer, protagonista de su teatro, se rebela contra la sociedad machista en la que vive.

   Lorca fue un escritor comprometido, convencido de que había que cambiar la sociedad. La situación acomodada en la que vive, no le impide conocer la vida del pueblo, sus dolores, sus miserias. Sabe de primera mano que mientras que la burguesía lucha por preservar su patrimonio, la unidad familiar y la honra, los pobres se preocupan por conseguir el alimento diario.

    En este drama en concreto, el  deseo de libertad y el deseo sexual se reprimen hasta tal punto que Bernarda  prohibe a sus hijas salir a la calle  por preservar la honra.  Pero ésta sabe que sus hijas son jóvenes y sienten deseo, aunque lo único importante para ella es que todo cuanto sucede en la casa no sea conocido en el pueblo. La apariencia es lo más importante, incluso está por encima de la vida

“ mi hija ha muerto virgen”, “¡ nadie dirá nada!”.

    Los  pobres  por otro lado, se preocupan por mejorar las condiciones miserables en las que viven. Situación que había conocido en primera persona cuando vivía en el campo.

                  TEMA

    El tema principal es la honra, y como consecuencia se origina la  conflictividad entre Bernarda y sus hijas. En  la obra distinguimos el enfrentamiento entre la tradición que trata de imponer Bernarda y los nuevos valores que quieren introducir las hijas. Es decir, es un enfrentamiento entre la autoridad y la libertad.

   Temas como la pasión y el amor están presentes en la relación de Adela con Pepe el Romano, al que desea y ama y por el que sería capaz de cualquier cosa incluso  de suicidarse.

   Aparece ahora otro de los temas, la muerte (símbolo frecuente en Lorca).

   Además encontramos el tema de la frustración que sienten todos los personajes a lo largo de la obra. Las hijas están frustradas por tener que obedecer, las criadas por tener que soportar un ambiente tan cortante e incluso Bernarda se siente frustrada por no poder superponerse a la situación.

    La honra es el valor que mueve a Bernarda. Todos sus actos giran en torno a él. Intenta proteger a su familia por encima de todo. Incluso a costa de la vida de una de sus hijas.

                  RESUMEN

    Bernarda acaba de quedarse viuda de su segundo marido. Tras este hecho, decide imponer un riguroso luto de ocho años a sus hijas. Este autoritarismo choca con los deseos de éstas que se sienten frustradas sexualmente. Entre tanto,  Pepe el Romano pide en matrimonio a Angustias, la mayor de las hijas. Pero las demás lo  desean en secreto. Al enterarse Bernarda de que Adela se ve a escondidas con él, una noche decide dispararle. Al ser descubierta, la joven se suicida.

                ESTRUCTURA

     En cuanto a la estructura externa, encontramos dividida la obra en tres actos:

 En el primer acto se halla la presentación de todos los personajes,  la muerte del cabeza de familia,  el duelo de ocho años  impuesto por Bernarda y la primera noticia del compromiso de Angustias. En el segundo acto  el ambiente está enrarecido y las hermanas actúan de forma malintencionada.  Aumenta  la tensión en el ambiente familiar y Adela le confiesa a Martirio su relación con Pepe el Romano.

 En el tercer acto se da paso a una conclusión rápida. El descubrimiento de la verdad, la muerte de Adela y la continua autoridad que Bernarda ejerce en todos los que viven en la casa.

   La estructura interna es de carácter circular. comienza con la muerte del marido de Bernarda y termina con la muerte de Adela. Termina como empezó, con  la muerte.

               ELEMENTOS DE LA NARRACIÓN

    Al tratarse de una obra teatral, el lector va conociendo los hechos y los personajes  por las acciones de los mismos.

    PERSONAJES PRINCIPALES

    PEPE EL ROMANO: He decidido comenzar por este personaje porque es el elemento fundamental. A pesar de que no hay presencia masculina en la obra,  casi todas las conversaciones giran en torno a los hombres del pueblo y en concreto  en torno a él. Hasta tal punto es así que  la trama no sería la misma sin él.

 Sin embargo es un personaje que nunca llegamos a ver ni oír. No interviene en el diálogo pero es el desencadenante de todos los conflictos. Simboliza la liberación porque es el único contacto que las jóvenes tienen con el mundo exterior. Se representa como un chico apuesto y por ello atrae a las chicas del pueblo. Pero no deja de ser un personaje cruel porque se aprovecha de Angustias con la que se quiere casar por dinero y de Adela con la que mantiene relaciones amorosas a sabiendas de la deshonra que esto supone para la joven y su familia.

    BERNARDA: tiene 60 años. Es la protagonista indiscutible, el personaje con más carácter de toda la obra. Al inicio del primer acto se queda viuda y a cargo de una casa con cinco hijas, su madre y dos criadas. Representa la parte más conservadora de la sociedad , el poder absoluto, el autoritarismo, el machismo, ella misma está bajo los cánones que impone, pues vive atemorizada por el qué dirán.

    La apariencia, la buena fachada, la decencia, la honra y la gran obsesión por la virginidad hacen que le niegue a sus hijas cualquier relación con los hombres e incluso con el pueblo. A excepción de Adela, todas acatan sus órdenes.

    De puertas para dentro todo puede pasar. De puertas para fuera nada debe trascender.

    PONCIA: tiene 60 años. Es una antigua amiga de Bernarda. Recibió su ayuda en el pasado y se quedó como sirvienta para compensarla. Por esta razón se puede permitir el lujo de tutearla y de hablar de ciertos temas con sus hijas.  Es quien avisa a Bernarda de la posibilidad de asuntos turbios en su casa.

   Es una mujer murmuradora y por ello sirve de conexión entre el exterior y el interior de la casa y entre Bernarda y sus hijas (recuerda Poncia los criados de la Celestina, serviles pero traidores). Se encarga de dar una buena imagen de la familia en el  pueblo.

    ANGUSTIAS: tiene 39 años. Es la hija mayor de Bernarda. Es la más fea de las hermanas según  el implacable retrato que Magdalena hizo de ella. Su padre fue el primer marido de Bernarda y  hereda la fortuna de éste. Actúa sabiendo que tiene el poder económico , de tal forma  que su personalidad se parece a la de su madre. Pepe el Romano es conocedor de esta fortuna y por ello la pide en matrimonio. Ella desconoce que él no la ama. Se enfrenta a sus hermanas pues éstas envidian que sea la única a la que se le permite contraer matrimonio.

    MAGDALENA: tiene 30 años y es la segunda hija de Bernarda. Este personaje se presenta sumisa al hecho de ser mujer, al hecho de aceptar las normas impuestas, pues sabe que no llegará a casarse y lo acepta con resignación aunque llega a comentar que no le gusta la situación en la que vive y tampoco que sea Angustias la única que reciba la herencia.

      AMELIA: tiene 27 años. Es la tercera hija de Bernarda. Es un personaje que se mantiene al margen de los problemas que ocurren en la casa. Tiene bastante miedo de su madre y por ello se muestra sumisa a su autoridad. Muestra un especial afecto por su hermana Martirio. Acepta sin problema que no llegará a casarse.

    MARTIRIO: tiene 24 años. Es la cuarta hija de Bernarda. Es la primera que se percata de los encuentros amorosos entre  Adela y Pepe el Romano. Muestra su desaprobación y confiesa que ella también está enamorada de él.  A pesar de sus sentimientos acepta aunque con envidia, el compromiso de su hermana. Según Poncia, Martirio es “un pozo de veneno”. Dispuesta a causar el sufrimiento a sus hermanas, conciente de que no podrá gozar de Pepe el Romano.

    ADELA: tiene 20 años. Es la hija menor de Bernarda y representa los nuevos valores que poco a poco se van abriendo paso en la sociedad. Es rebelde, joven, hermosa, apasionada y valiente,  desea por encima de todo ser libre pero sólo lo consigue con el suicidio . Es el polo opuesto a su madre. Se rebela en contra de las imposiciones de ésta en el tercer acto y rompe su bastón.

    Cuando su amor es descubierto prefiere suicidarse a resignarse a la idea de perderlo.  A pesar de que todas en la casa saben que ha mantenido relaciones sexuales con  Pepe el Romano,  su madre al recoger su cuerpo afirma: “mi  hija ha muerto virgen”, “ la hija menor de Bernarda Alba, “ ha muerto virgen”.

    MARÍA  JOSEFA: tiene 80 años. Es la madre de Bernarda. Se encuentra también encerrada en la casa. Tiene aspecto y comportamiento de loca como consecuencia del deseo de libertad que siente. Aparece sólo en dos escenas y nos da muestras de que ella también desearía buscarse un marido para liberarse también del presidio. Da  a entender que sabe que ninguna de sus nietas se va a casar. Sabe a ciencia cierta cual es el destino que les espera.

    Tal y como dice el propio hermano de Lorca, Francisco: “ esta  María Josefa, era la abuela de unas amigas nuestras y a cuya casa íbamos de niños”.

          PERSONAJES SECUANDARIOS

    CRIADA:  tiene 50 años. Se encarga de la limpieza y de la vigilancia de María Josefa. Ha

estado treinta  años al servicio de la casa.  Siente odio hacia su ama Bernarda. Aunque es la criada y su condición social es baja no muestra solidaridad por la mendiga y la niña cuando vienen a pedir comida y las trata de malas maneras.

    PRUDENCIA: tiene 50 años. Es una vieja amiga de Bernarda. Va a visitarla en el tercer acto y hablan de temas como la boda de Angustias, el ganado y de un antiguo problema familiar de su marido.

    MUJERES DE LUTO: son conocidas de Bernarda.  Acuden a la casa a velar al difunto pero se dedican a cotillear. Aparecen en el primer acto.

    MENDIGA SON LA  NIÑA: suele ir a la casa a pedir las sobras de los alimentos que Bernarda y sus hijas comen. Aparecen en el primer acto.

    MUCHACHA: asiste en el primer acto al duelo e informa a Angustias de la presencia de Pepe el Romano en el duelo de hombres.

               ESPACIO

    El escenario donde se desarrolla la acción es único: la casa de Bernarda.

    El primer acto tiene lugar en una salita perfectamente detallada: paredes blancas, puertas de arco con cortinas de yute y las sillas de mimbre.

    El segundo acto tiene lugar en otra pieza de la casa algo más íntima. Las acotaciones no son tan detalladas. Se trata de una habitación blanca con puertas que conducen a los dormitorios.

    El tercer acto se desarrolla  en el patio interior de la casa.

    El único contacto con el exterior lo tienen las jóvenes a a través de  las ventanas del patio en los encuentros que tanto Angustias como Adela tienen con Pepe el Romano.

    Sin embargo en la obra se hacen referencias al exterior cuando se menciona el campo, el pueblo y el mundo desconocido, cuando llegan sonidos de los hombres o  el bullicio cuando el pueblo lincha a la hija de la Librada.

    La casa se convierte en un lugar enclaustrado,  un espacio maldito, odiado, solitario, la no vida, la represión, el mismo infierno. Las hijas de Bernarda saben que la única forma de salir de allí es casándose  porque así está establecido (situación  que vivían muchas jóvenes de todos los pueblos de España. Buscan en el matrimonio una salida al calvario de sus casas, pero sin saberlo se dirigen a otro calvario machista y autoritario). Aunque para personajes como Bernarda, la casa es un refugio donde sus hijas permanecerán a salvo de las amenazas del mundo exterior.

     Entonces podríamos pensar que si la casa es la cárcel, la calle es la libertad. Pero esto tampoco es del todo cierto, porque la calle, el pueblo, también se muestra tajante en cuestiones de honra, tal y como lo refleja  en el trato que recibe la hija de la Librada. Como todos los pueblos de España de la época, la inmoralidad era castigada severamente. Era preferible la muerte a la deshonra familiar.

             TIEMPO

     La obra se desarrolla en un caluroso día de verano. El primer acto comienza por la mañana con el duelo y entierro del marido de Bernarda. El segundo acto comienza con el inicio de la tarde en el que las hijas aparecen bordando. El tercer acto comienza con el anochecer.

    Pero el tiempo transcurrido no puede ser en un solo día. Podemos pues pensar que entre cada acto ha transcurrido un tiempo.

             LENGUAJE Y ESTILO

    A diferencia de las obras dramáticas anteriores, el poeta utiliza un lenguaje más realista porque quiere reflejar la realidad de la vida rural. Con el fin de dotar al texto de sencillez elimina las canciones, excepto la canción de los segadores o la canción de Josefa. Tanta sencillez le lleva a utilizar frases cortas, tajantes y bruscas en la modalidad exhortativa y exclamativa.

    Además debemos destacar que las acotaciones son muy precisas:” (en voz baja)”.

    Cada personaje refleja con su modo de hablar, su carácter. En su mayoría,  usan un lenguaje coloquial, abundante en refranes y dichos populares “vieja lagarta reconocida” . Pero pese a la aparente sencillez, el lenguaje está elaborado. Encontramos discursos más literarios en los que son frecuentes las figuras literarias “ mirando sus ojos parece que bebo su sangre lentamente”; “ la muerte hay que mirarla cara a cara”.                                        

    Los diálogos que comienzan siendo breves se van intensificando a medida que la trama va adquiriendo más fuerza.

    Debemos destacar también los símbolos que extraídos de elementos tradicionales y rurales Lorca utiliza frecuentemente: el caballo y la luna: como símbolos de erotismo;  el calor: que intensifica más el ambiente; las puertas y ventanas: que simbolizan la liberación; el bastón de Bernarda: el mando…

           CONCLUSIÓN

    La excesiva preocupación de Bernarda por mantener la honra familiar obliga  a  la casa a cumplir unas normas. Pero éstas son tan estrictas que  priva a todas de libertad , pero  Adela no está dispuesta a cumplirlas.

    Esta obra teatral es reflejo del ambiente y costumbres que se vivía  en los pueblos a principios del siglo XX.

    Hoy es impensable que solo por guardar las apariencias se coarten las libertades.

    La mujer lleva años luchando para librarse de las ataduras machistas y en lo referente a la honra, al menos en la cultura occidental, se ha conseguido, aunque en muchos otros aspectos como el maltrato aún queda mucho camino por recorrer.