Coronavirus en los centros educativos

Por fin, los centros educativos han abierto sus puertas. Se vuelve a escuchar bullicio en los pasillos y voces de los profes en las aulas.

Para unos una decisión precipitada porque muchas regiones presentan datos alarmantes y por ello apuestan por continuar con la enseñanza on-line, pero para otros acertada básicamente porque la normalidad pasa por tener las aulas abiertas, porque debemos aprender a convivir con el virus y porque no hay ningún tipo de enseñanza que sustituya a la presencial.

Aunque todos sabemos que éste será un curso diferente condicionado por la evolución de la pandemia, y que ante todo se debe priorizar la salud, la vuelta a las aulas es necesaria porque el enriquecimiento personal y aprendizaje que adquiere el niño en un centro educativo es insustituible.

La escuela, como representación de la sociedad, será el primer escenario de formación y socialización al que debe enfrentarse el niño, aprenderá a respetar, a defenderse, a expresar sus emociones, en la escuela se forjarán los cimientos de su autonomía, sus sentimientos, sus gustos, sus valores. La escuela jugará un papel importantísimo en la identidad del niño.

Pero si todavía sigues pensando que la educación on-line es igualmente válida te aportaré otros datos reales que viví de primera mano en estos meses:

Aún hay hogares que no disponen de ordenador ni de acceso a internet.

Desde el 13 de marzo hasta la finalización del curso, los alumnos no aprendieron contenidos nuevos, solo se limitaron a repasar lo aprendido en la primera y segunda evaluación porque resultaba casi imposible que niños de primaria y de secundaria  mantuvieran clases online de un día para otro y por primera vez. ¡Si incluso a los profesores les resultó difícil adaptarse al cambio cuanto más a las familias!

El profesor enviaba los ejercicios y los alumnos responsables los hacían, pero la realidad es que muchos niños comenzaron a disfrutar de las vacaciones a mediados de marzo y la Play los acompañó durante la cuarentena, porque eso sí, en muchas casas no hay ordenador o tablet pero consolas hay de todo tipo y colores.

         Además, solo a partir del segundo ciclo de la eso se exigieron exámenes, a los cursos inferiores solo entregar tareas.

Y pasó lo que la mayoría ya sabíamos, para que el desastre escolar no fuera tan descarado, al final de curso se regalaron aprobados a diestro y siniestro. Todos los alumnos de primaria promocionaron y la mayoría de los de secundaria también (excepto claro, aquellos a los que era muy descarado). Se regaló un probado general por mucho que la ministra repitiese una y otra vez “no es un aprobado general”. Y yo me pregunto si no llamamos a esto un aprobado general no sé cómo se podría calificar este modo de proceder.

Vemos pues que son más los pros que los contra para la apertura de las escuelas y a pesar de todo son muchas las voces que se escuchan en contra de esta medida, probablemente  los mismos que han llevado a sus hijos a los centros comerciales, a las playas, a los parques, a los campamentos de verano o a celebrar algún festejo familiar.

Cumplamos las medidas de seguridad, actuemos con responsabilidad y permitamos que nuestros hijos acudan a la escuela o al instituto porque las aulas son un lugar seguro.

No frenemos la enseñanza porque bastante mal está ya como para ponerle más obstáculos o en unos años sufriremos seriamente las consecuencias.

¡HAGAMOS ENTRE  TODOS QUE EN ESTE CURSO TODO SALGA  BIEN!